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Mostrando entradas de septiembre, 2017

La clave de amar lo que se necesita armar.

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 ¡Sí que puedes! ¡Puedes con todo! Pero cuidado... Todo lo que sea, venga o salga de ti. Puedes reírte de lo malo, puedes darle luz a tu oscuridad. Puedes derrumbar los castillos que te crearon, o los que te creaste tu misma. Esas barreras de respuestas con ejércitos muy bien entrenados para defender tu postura hasta con el Rey más terco. Puedes dejar de creer en lo que te hicieron creer. O lo que te hiciste creer. Puedes cambiar y aceptar el cambio. Acompañarlo. Puedes reírte de las veces que has llorado por tantas tontas batallas perdidas, que hoy, sabes bien que ganaste muchísimo más perdiendo, que habiendo ganado. Puedes llorar por todo aquello que no has llorado. Que no has sanado. O que incluso nisiquiera has reconocido tal cosa como un dolor que te afectó sin haber sabido limitar su importancia.  Puedes abrazar todas tus victorias. Aquellas que hiciste por los demás, pero sobre todo, aquellas que las hiciste para demostrarle a los demás de lo que eras capaz. En ...

Mitad mía, mitad tuya.

Siento mucha presión sobre mi.  Por mí y por el resto. Quiero cumplir con todos. Quiero cumplir conmigo. Pero si cumplo con el resto, no cumplo conmigo. Me pierdo, me alejo de mi. Me voy lejos. Y pierdo el camino a mi hogar. A mi misma. Todo lo que quisiera ser no lo soy. O todo lo que creo que quiero ser, por aquello que me hicieron creer que tenía que ser, tampoco lo soy. Hasta hoy creía que yo era imposible de manipular , por lo terca y fiel creyente. Pero hoy me di cuenta que soy un compuesto de cada ser que me tocó en la vida. Algo así como si mi corazón se dividiera la mitad en mi, y la mitad en todos aquellos que se metieron en el. Dejando batallas, algunas victorias y otras fueron derrotas. Algunos sembraron bosques, y otros los quemaron. Algunos regaron la semilla que plantaron, y otros se fueron, y se olvidaron que allí, quedó algo a medio existir. Algunos dejaron palabras de aliento, y otros, dejaron gritos en dolor. Lo mismo en mi mente. Entre lo que yo quiero cre...