Abraza mi alma
Abrazos. Bendita creación del alma. Solo un simple abrazo nos acaricia los más profundos sentimientos. Las sombras más oscuras, las luces más brillantes y los caminos más terroríficos de atravezar se vuelven una detención del tiempo en ese momento. Es crear la seguridad de la compañía, romper la soledad. Es un instante infinito, que nos hace creer por un segundo que no estamos solos, que sentimos algo. Los abrazos rotos y faltantes de aquellas personas que ya no podemos sentir sólo nos dejan a la espera de algo que ya no sucederá. Y es ahí, donde lo que nunca se fué se vuelve real. Donde somos concientes de lo que queremos que sea eterno, porque siempre que nos faltó algo, estuvo ese ser con sus brazos abiertos, de tal manera que no importa cuál hubiera sido el resultado, cuánto nos hallamos equivocados, que tanto se pueda juzgar nuestra vida, ellos están ahí, y lo calmarán todo. Cuando estamos yendo tan profundo, que ni siquiera podemos respirar, por más solos que nos encontrem...