Salvavidas.
Es un momento, de esos en los que no sabes como estar. Simplemente flotas en algún lugar del universo. Determinado por un espacio/tiempo donde únicamente se resume en "Existir".
Si haces un recuento de tu situación lo màs factible, seria, salir corriendo.
Tus pies no se van a mover de alli, no quieren, no pueden.
Tu mente no cabe en tu cabeza. Tus pensamientos te ahogan en un simple suspiro.
¿Còmo mantenerse en pie? Còmo si lo unico que esperas es caer al suelo, si de todas formas, no vamos a ir mas de allì. Estamos en el suelo, sin mas. Desde allì nos dicen que lo unico que queda es subir. Levantarse.
Claro, todos queremos salir, levantarnos, correr, sonreìr. Pero, ¿Por què nos prohiben la derrota? "Lo que no te mata, te hace màs fuerte". Si esa derrota no te mata, permitirla.
Es un tiempo de anàlisis personal en donde el mar de los "¿Por què?" es un lugar muy alejado de la "Costa de las respuestas".
Usualmente mis preguntas se refieren a un ¿Para què?. Hoy no.
¿Por què sabiendo mis caminos creo no tener dirección?
¿Por què sabiendo mi direcciòn no la quiero seguir?
¿Por què castigo mis decisiones?
¿Por què me ensaño en buscar mi escapatoria, en otro lugar fisico, si llevo en mi mente mi càrcel? Es obvio que me va a seguir a donde vaya.
Soy excelente consejera con el resto. Me sè todas las respuestas. Maldito saber. Maldito ego.
Y si pido ayuda, nadie me dice lo que quiero escuchar. Creo que ellos no saben nada. Que hacen lo que pueden con sus vidas e intentan aconsejarme de la mìa de un modo poco creíble.
¡Maldito ego!
Es que...¿Que hacer conmigo?
Tengo problemas existenciales, como cualquiera.
Quizás en algún punto intento con esto, buscar que alguien se sienta igual que yo. Sentir esa tan gratificante sensaciòn de "No sos solo vos el que se siente asi, estoy igual"
Ahogaremos nuestras penas en banalidades. Alcohol, comida, fiestas, música, siestas, drogas.
Cualquier cosa que nos explote la cabeza de tal manera que no nos escuchemos ni gritar.
Y en un grito encubrir todo aquello que ni con un grito calma.
Màs palabras tiradas. Palabras. Sin hechos.
Màs promesas destruidas.
Màs decepciones.
Màs miedos.
Màs traumas.
Màs dolores.
Màs profundo.
¡¿Cuàn profundo es el dolor?! Que cuando creo que no se puede ir màs de allì, te golpean las olas del pasado, de las realidades que nunca han cambiado, que mantienes la esperanza que algùn dìa lo hagan. Aunque digas que te has resignado. Sabemos que esperamos esa luz, que desde la màs profunda oscuridad baste para hacernos felices.
Felices. Buscamos nuestra felicidad en la modificación del otro para nuestra tranquilidad. Al mismo tiempo que queremos que otros se adapten a nuestra naturaleza y que no nos intenten cambiar.
Existir. Se resume a sobrevivir. Por encima de la vida. Subsistir.
Con la fuerza que nos impulsa a seguir, no importa que estemos hechos pedazos, mientras haya una pequeña razòn, una pequeña alegrìa de la que tomarnos, el resto no importa.
No se si se arreglarà con el tiempo, no se si yo debo acomodar el tiempo, no se que es el tiempo.
Palabras. Silencios.
Tanto en tan poco.
Voluntad. No tengo.
Ganas. No tengo.
Flotar, en mi mundo, en mi ser, en mi.
No se si flotar, en sentido, "no quiero ahogarme, aùn puedo sobrevivir" o "no me rescaten, dejenme en la nada".
Flotar en la Tierra.
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