La clave de amar lo que se necesita armar.
¡Sí que puedes! ¡Puedes con todo! Pero cuidado... Todo lo que sea, venga o salga de ti. Puedes reírte de lo malo, puedes darle luz a tu oscuridad. Puedes derrumbar los castillos que te crearon, o los que te creaste tu misma. Esas barreras de respuestas con ejércitos muy bien entrenados para defender tu postura hasta con el Rey más terco. Puedes dejar de creer en lo que te hicieron creer. O lo que te hiciste creer. Puedes cambiar y aceptar el cambio. Acompañarlo. Puedes reírte de las veces que has llorado por tantas tontas batallas perdidas, que hoy, sabes bien que ganaste muchísimo más perdiendo, que habiendo ganado. Puedes llorar por todo aquello que no has llorado. Que no has sanado. O que incluso nisiquiera has reconocido tal cosa como un dolor que te afectó sin haber sabido limitar su importancia. Puedes abrazar todas tus victorias. Aquellas que hiciste por los demás, pero sobre todo, aquellas que las hiciste para demostrarle a los demás de lo que eras capaz. En ...